Mi abuelo era risueño,
tranquilo como aquellos
que han viajado en la vida
pasando cada esquina
Estaba hecho de historias,
emociones y señoras,
damas presentes
disculpando las ausentes
Que galán era mi abuelo
caminaba lento por el suelo,
vivió siete vidas,
como un gato
y murió sin zapatos.
Era roble del más noble
pues al amigo ayudaba,
sin pedirle nada
sólo que devuelvas la mirada.
Felipe Cortés Jorquera,
Vallenar,Chile.
No hay comentarios:
Publicar un comentario